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Sobre el abismo fiscal (Fiscal Cliff) Parte II: ¿Qué fue lo que aprobó el Congreso?

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¡Feliz Año 2013!

Muchos en Estados Unidos y el resto del mundo recibieron el 2013 con una mezcla entre grandes expectativas y propósitos así como incertidumbre sobre el futuro de este país debido al llamado abismo fiscal, o Fiscal Cliff. Si no estás familiarizado con el término y sus implicaciones, en esta entrada del blog se describen, en español sencillo, los aspectos básicos.

Ahora bien, si pensabas que, con este acuerdo, los políticos solo aumentaron los impuestos a los más ricos y que en nada te afecta, piénsalo de nuevo. Según el centro de investigación Tax Policy Center, el acuerdo implica mayores impuestos para el 77% de los residentes de EE.UU.

¿Qué incluye el plan aprobado? ¿Cómo me afecta?

Para ver los detalles del plan más fácilmente, decidí dividir los detalles en dos partes dependiendo del ingreso. Por ejemplo, los factores que afectan principalmente a las familias pobres o de clase media son:

  • Suben los impuestos de nómina, o Payroll Taxes: esto ha sido poco señalado en las noticias pero es lo que más afectará a la clase media; para quien está empleado en Estados Unidos, su contribución pasará de 4.2% a 6.2%. Si una familia gana entre $40,000 y $50,000 al año, ahora pagará en promedio $579 más en impuestos en 2013
  • Los beneficios de desempleo y el soporte a Medicare se extienden por 1 año
  • Se extienden créditos de impuestos (Tax Credits) para familias de bajos ingresos, en particular aquellos que ayudan a pagar por educación superior

Por otros lado, los cambios que afectan primordialmente a los ricos son:

  • Suben las tasas de impuesto sobre la renta (Income Tax). Esto es lo que más destacan en las noticias, pero sólo afecta a individuos o familias que ingresen más de $400,000 o $450,000, respectivamente. Para ellos, la tasa marginal sube de 35% a 39.6%
  • Sube la tasa de impuestos a ganancias de capital (Capital Gains Tax). Para las ganancias de largo plazo, las tasas suben de 15% a 23.8% para individuos y familias que ingresen más de $400,000 o $450,000. De este 23.8%, 20% proviene del acuerdo en el Congreso sobre el Fiscal Cliff, y el restante 3.8% ya estaba estipulado desde 2010 para empezar en 2013 y es financiar los planes de salud (ObamaCare)
  • Suben los impuestos sucesoriales (Estate Tax), de 35% a 40% para las sucesiones mayores de $5,000,000.

¿Si no soy residente o ciudadano de Estados Unidos, me afecta alguno de los cambios?

A nivel personal, no veo mayores cambios. Sin embargo, a nivel macro pudieran cambios estratégicos en el mundo empresarial debido al incremento en las tasas de ganancias de capital y dividendos, ya que Estados Unidos sigue siendo la mayor parte de la economía mundial y es allí donde viven los grandes accionistas. El tiempo dirá.

¿Hubo algo que no fuera incluído en el acuerdo del Congreso?

Muchas cosas, en relidad no fueron incluídas y serán discutidas en las próximas semanas, en particular lo referente a recortes en programas domésticos y de defensa así como el aumento en el techo de la deuda – el eterno drama del déficit fiscal.

Me gustaría decirte que ya no habrá más incertidumbre en los próximos meses sobre cómo manejan la economía los políticos en Washington, pero te estaría mintiendo. Prepárate para seguir escuchando de esto en las noticias, porque ahora es que falta…

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Tu carrera no es lo mismo que tu ocupación, al menos en Norteamérica

En estos días recordaba cuando vivía en mi país de origen y veía los anuncios clasificados donde se buscaba distintas clases de profesionales: administradores, ingenieros, asistentes, etc. Y lo que más recuerdo es que la forma típica como los leía empezaba por el título (nombre de la posición o similar) y luego pasaba directamente a la sección de requerimientos, saltando completamente las secciones que describían la empresa, la posición y las responsabilidades. La razón: los requerimientos eran tan abrumadoramente específicos que, al día de hoy, me cuesta creer que hubiera gente que los cumpliera a cabalidad.

En particular, muchos empleadores piden combinaciones de edad, experiencia y formación académica que son increíbles, por no decir discriminatorias. Vean este caso (es posible que el enlace deje de funcionar con el tiempo), típico en Latinoamérica, donde se coloca un límite superior de edad de 35 años (en otros casos el límite es 30 años) pero también requiere cierta experiencia y las universidades elegibles.

En otros casos, la forma como muchas empresas anuncian sus posiciones disponibles se limitan exclusivamente a dar una lista de requisitos. Vean en este ejemplo que, sin haberlo terminado de leer, ya prácticamente amenazando al potentical aplicante al decirle que no aplique si no cumple estrictamente los requisitos.

Sin ir muy lejos, los currículos vitae (CV) en Latinoamérica todavía siguen muchas veces un estilo donde te ves obligado a colocar una gran cantidad de información personal: no solo edad, pero también estado civil, hijos, género y foto, entre otros. La discriminación es rampante.

Haciendo un giro de 180°, ahora vamos hacia Norteamérica (o muchos países desarrollados occidentales), y vemos como la situación cambia drásticamente en varias áreas, principalmente:

  • Es ilegal la discriminación por factores personales como género, religión, edad, etc. Si has aplicado a trabajos en Norteamérica por internet con un CVque tiene esta información y no te han respondido, esa puede ser la razón. Esto no quiere decir que la discriminación laboral no exista, pero no es tan flagrante como en otros lugares.
  • Es muy poco probable conseguir avisos que especifiquen la carrera específica y la institución específica que califican. Casi diría que esto también podría considerarse una práctiva discriminatoria en muchos casos.
  • Los “soft skills”, o habilidades no académicas como trabajo en equipo y proactividad son extremadamente valoradas.
  • Lo más importante: los empleadores están enfocados en tus logros y capacidades, no en tus títulos profesionales.

Este último factor representa, en lo personal, la gran diferencia entre ambos continentes: muchas veces pretendemos que alguien nos valore por los títulos que tenemos, las instituciones donde los obtuvimos y los años de práctica profesional sin siquiera hacer mención de lo que todo esto nos ha permitido lograr. Y por supuesto esperamos que nos paguen bien (si no, ¿cuál sería la razón de hablar sobre esto en un blog de finanzas personales ;-)?).

Sería incorrecto decir que esos factores no cuentan en absoluto: en muchas profesiones, como en el campo de la salud, las calificaciones son importantes. Sin embargo, los latinos tendemos a escondernos detrás de un escudo lleno de datos porque, de donde venimos, eso es muchas veces suficiente (según algunos) para causar admiración y así se evitan cuestionamientos. Por ello, muchos se sienten incómodos cuando un potencial empleador les pregunta: “dime de un caso cuando usaste todos tus títulos y experiencia para resolver un problema importante y qué resultado obtuviste”.

Por estas razones, muchos empleadores en Norteamérica están dispuesto a hacerse de la vista gorda si no se cumple con el “ideal” de formación académica, años de experiencia y otros, siempre y cuando se pueda demostrar, a través del CV, entrevistas y referencias (y en algunas ocupaciones, portafolio) que se es capaz de desempeñarse cabalmente y que se tiene posibilidades de éxito. El dominio del idioma también es crítico para quienes el inglés no es su primer idioma.

Así, parte de la ruta para el éxito profesional en Norteamérica, que parcialmente puede ayudar con el éxito financiero, está no solo en preguntarnos quienes somos (nuestra profesión) sino, más importante, que hemos hecho y que somos capaces de hacer (nuestra ocupación). Como diría Cantinflas, ahí está el detalle…

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La vuelta a la escuela (Back to School), lo que nos cuesta y una tendencia para

Ya por estos días la mayoría de los niños y adolescentes están de vuelta en la escuela. Es una época muy emocional para muchos: los niños están o felices, ansiosos o tristes y los padres, quizás en su mayoría, estén felices de que vuelvan a su rutina. Sin embargo, un sentimiento que típicamente solo afecta a los padres es el que tiene que ver con los gastos que la vuelta a clases, o back to school, involucra.

Un artículo de Consumer Reports señala que una familia típica en Estados Unidos gastará cerca de $700 para la vuelta a clases, solamente en equipos, ropa y electrónicos. Lo bueno del artículo es que contiene una serie de tips para evitar gastos innecesarios, como ceñirse a una lista y buscar ofertas por internet. En Canadá, una encuesta revela que un 26% de los padres considera que los equipos deportivos y de otras actividades extracurriculares representan el gasto más elevado de la vuelta a clases.

En el caso de los estudiantes universitarios, una variable que infla los costos de la vuelta a clases tiene que ver con los libros. En muchos casos las instituciones educativas cambian los libros y sus versiones cada año, de forma que se vuelve difícil comprar un libro usado y, a la vez, al terminar el año el libro puede valer su peso en papel (cuando debería ser todo lo contrario, por lo invaluable que es el conocimiento).

Estas tendencias han popularizado la renta de libros de texto: por un porcentaje del costo del libro, puedes hacer uso del mismo durante el período académico y devolverlo al final. Tanto es así que ya existe una multitud de servicios en línea para acceder a este servicio, entre ellos:

Adicionalmente, muchas instituciones de educación superior están empezando a adoptar programas de alquiler de libros de texto en sus librerías.

Y tú, ¿Cómo haces para ahorrar dinero en la vuelta a clases? ¿Cuáles son tus mejores tips? ¿Qué le recomendarías a los demás?

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¿Quién deberia pagar la educacion superior de mis hij@s, ellos o yo?

Imagen tomada de: http://topcollegesonline.org/student-debt/

Muchas de las discusiones importantes que captan las noticias en los últimos años tienen que ver con el impacto que estamos dejando en las generaciones futuras. Desde iniciativas para reducir el impacto ambiental, pasando por las proyecciones de la deuda en Europa y Estados Unidos (las cuales no se ven favorables independientemente de quien sea elegido presidente en Noviembre), y llegando al envejecimiento de la población en países desarrollados, todos estos temas tienen algo en común: las decisiones que se tomen en los próximos años tendrán un gran impacto en las décadas que siguen.

Sin ir muy lejos, una decisión mucho más terrenal en nuestras vidas que afectará la de nuestros hij@s tiene que ver con los costos de la educación superior. Si bien la educación primaria y secundaria es pública en Norte América, la educación superior no lo es, y todos los pronósticos indican que los costos seguirán creciendo en el futuro y los gobiernos quizás sigan recortando los gastos que hacen en la misma.

Por discusiones que he tenido con otros inmigrantes latinoamericanos en Norte América, muchos de nosotros siguieron alguno de estos caminos al estudiar en nuestros países de origen:

  • Educación primaria y secundaria: nuestros padres pagaron por una escuela privada o se aseguraron de ingresarnos en una escuela pública muy buena (la educación pública promedio en Latinoamérica no es muy buena).
  • Educación superior: la universidad era pública y casi gratis (por ejemplo, UNAM en Mexico, UCV en Venezuela, UBA en Argentina), o nuestros padres cubrieron total o parcialmente estudios en instituciones privadas (y algunos tuvimos que trabajar mientras estudiábamos para hacer la diferencia).

Ahora que vivimos en países más desarrollados nos encontramos con un concepto casi inexistente en nuestros países: préstamos para estudiantes (Student Loans), y surge la pregunta: si bien no hay instituciones verdaderamente públicas como en Latinoamérica o Europa, ¿está bien dejar a nuestros hij@s correr con la responsabilidad exclusiva de cubrir sus estudios? Los puntos a continuación son varios factores a considerar:

Punto 1: ¿Puedo hacer uso de planes protegidos de impuestos (Plan 529/RESP)?

A diferencia de nuestros países de origen, en Norte América existen planes que reducen los impuestos a pagar siempre que el ingreso se dedique a propósitos educativos. En otras entradas hemos tocado ligeramente estos planes: en Estados Unidos son los Planes 529, mientras que en Canadá son los Registered Educational Savings Plans (RESP).  Para más información sobre estos planes, pueden ver los artículos de Wikipedia aquí y aquí, o pueden hacer una búsqueda en internet.

Punto 2: ¿Qué tanto me preocupa que mi hijo empiece su vida independiente con una gran deuda encima?

Según diversas fuentes, la deuda estudiantil no deja de crecer, tanto individualmente como a nivel macro, por una serie de razones (con el pico de desempleo en la crisis muchos decidieron regresar a la escuela pidiendo un préstamo, los costos para estudiar han ido en subida, etc.) En Estados Unidos, la deuda total se coloca actualmente en USD 914 billones, y en Canadá la deuda promedio es de $27,000.

Punto 3: ¿Cuánto falta para que mis hij@s asistan a educación superior?

Si bien nunca es tarde para empezar a ahorrar, el empezar temprano tiene muchas ventajas, debido al poder del interés compuesto. Asumiendo que contribuyas $1200 al año ($100/mes) por los 10 primeros años de vida de un niñ@ a un 4% de interés, cuando vaya a la escuela a los 18 años habrás acumulado alrededor de $19,700 (ignorando impuestos y gastos). Para lograr la misma cantidad si empiezas cuando el niñ@ tiene 10 años, recién acumularías $11,000, poco más de la mitad. Así, si en la edad temprana del niñ@ estás en capacidad de ahorrar un excedente, cada dólar que contribuyas tiene mucho más valor que uno que contribuyas 10 años después.

Punto 4: ¿Cuales son las implicaciones sociales?

En Latinoamérica, la norma cultural es que nos sentimos mejor cuando estamos rodeados de nuestra familia extendida. Para los padres con hij@s que empiezan su vida independiente, un gran deseo suele ser tener nietos. Sin embargo, la deuda estudiantil tiene varios efectos sociales: hace que los hij@s vuelvan a la casa si tienen que pagar deuda pero no trabajo, y retrasa la formación de nuevas familias que puedan ser independientes. Si nosotros llegamos a conocer a nuestros bisabuelos, es posible que las próximas generaciones no puedan. La deuda estudiantil no es la única razón de este fenómeno social, pero su efecto podría incrementarse en el futuro.

Punto 5: ¿Cuales son las implicaciones económicas?

La principal implicación económica de la deuda estudiantil es que retrasa a los jóvenes varios años para lograr metas que, en el pasado, eran comunes para recién graduados. El caso típico es la compra de una casa. Varios artículos han señalado recientemente como la deuda ha evitado que los jóvenes ingresen al mercado de bienes raíces.

Punto 6: Después de ahorrar para los estudios de mi hij@, ¿Me queda suficiente para ahorrar para mi retiro?

La mayoría de los expertos en el área están de acuerdo en que, si no existe suficiente ingreso para cubrir para los estudios de los hij@s y el retiro, éste último es la prioridad: de lo contrario, pasarías a depender de tus hij@s o el gobierno, o quizás no puedas retirarte. Sin embargo, esto no es excusa para no hallar formas de exprimir nuestro dinero, evitar gastos superfluos y así poder costear ambos planes de ahorro.

Veredicto: entre mis hij@s y yo, quien debe cubrir los gastos educativos es… ¡Depende de tus circunstancias!

No hay una respuesta única, pero los 6 puntos mencionados pueden darte una idea de los factores que debes considerar a la hora de tomar un camino. Lo único cierto es que, en la gran mayoría de los casos, la decisión está en manos de los padres: los niñ@s en edad escolar raramente tienen capacidad de ahorrar por si mismos lo suficiente para cubrir sus estudios superiores, lo cual deja enfrentadas 2 grandes posibilidades: ahorros por los padres o deudas para los hij@s.

Los políticos aún no deciden como vamos a disminuir el efecto invernadero o la deuda pública, pero la decisión de quien cubre los ahorros de la próxima generación está en nuestras manos, y si ya tienes hij@s y no has tomado la decisión aún, el cronómetro ya está en marcha…

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