Tu carrera no es lo mismo que tu ocupación, al menos en Norteamérica

En estos días recordaba cuando vivía en mi país de origen y veía los anuncios clasificados donde se buscaba distintas clases de profesionales: administradores, ingenieros, asistentes, etc. Y lo que más recuerdo es que la forma típica como los leía empezaba por el título (nombre de la posición o similar) y luego pasaba directamente a la sección de requerimientos, saltando completamente las secciones que describían la empresa, la posición y las responsabilidades. La razón: los requerimientos eran tan abrumadoramente específicos que, al día de hoy, me cuesta creer que hubiera gente que los cumpliera a cabalidad.

En particular, muchos empleadores piden combinaciones de edad, experiencia y formación académica que son increíbles, por no decir discriminatorias. Vean este caso (es posible que el enlace deje de funcionar con el tiempo), típico en Latinoamérica, donde se coloca un límite superior de edad de 35 años (en otros casos el límite es 30 años) pero también requiere cierta experiencia y las universidades elegibles.

En otros casos, la forma como muchas empresas anuncian sus posiciones disponibles se limitan exclusivamente a dar una lista de requisitos. Vean en este ejemplo que, sin haberlo terminado de leer, ya prácticamente amenazando al potentical aplicante al decirle que no aplique si no cumple estrictamente los requisitos.

Sin ir muy lejos, los currículos vitae (CV) en Latinoamérica todavía siguen muchas veces un estilo donde te ves obligado a colocar una gran cantidad de información personal: no solo edad, pero también estado civil, hijos, género y foto, entre otros. La discriminación es rampante.

Haciendo un giro de 180°, ahora vamos hacia Norteamérica (o muchos países desarrollados occidentales), y vemos como la situación cambia drásticamente en varias áreas, principalmente:

  • Es ilegal la discriminación por factores personales como género, religión, edad, etc. Si has aplicado a trabajos en Norteamérica por internet con un CVque tiene esta información y no te han respondido, esa puede ser la razón. Esto no quiere decir que la discriminación laboral no exista, pero no es tan flagrante como en otros lugares.
  • Es muy poco probable conseguir avisos que especifiquen la carrera específica y la institución específica que califican. Casi diría que esto también podría considerarse una práctiva discriminatoria en muchos casos.
  • Los “soft skills”, o habilidades no académicas como trabajo en equipo y proactividad son extremadamente valoradas.
  • Lo más importante: los empleadores están enfocados en tus logros y capacidades, no en tus títulos profesionales.

Este último factor representa, en lo personal, la gran diferencia entre ambos continentes: muchas veces pretendemos que alguien nos valore por los títulos que tenemos, las instituciones donde los obtuvimos y los años de práctica profesional sin siquiera hacer mención de lo que todo esto nos ha permitido lograr. Y por supuesto esperamos que nos paguen bien (si no, ¿cuál sería la razón de hablar sobre esto en un blog de finanzas personales ;-)?).

Sería incorrecto decir que esos factores no cuentan en absoluto: en muchas profesiones, como en el campo de la salud, las calificaciones son importantes. Sin embargo, los latinos tendemos a escondernos detrás de un escudo lleno de datos porque, de donde venimos, eso es muchas veces suficiente (según algunos) para causar admiración y así se evitan cuestionamientos. Por ello, muchos se sienten incómodos cuando un potencial empleador les pregunta: “dime de un caso cuando usaste todos tus títulos y experiencia para resolver un problema importante y qué resultado obtuviste”.

Por estas razones, muchos empleadores en Norteamérica están dispuesto a hacerse de la vista gorda si no se cumple con el “ideal” de formación académica, años de experiencia y otros, siempre y cuando se pueda demostrar, a través del CV, entrevistas y referencias (y en algunas ocupaciones, portafolio) que se es capaz de desempeñarse cabalmente y que se tiene posibilidades de éxito. El dominio del idioma también es crítico para quienes el inglés no es su primer idioma.

Así, parte de la ruta para el éxito profesional en Norteamérica, que parcialmente puede ayudar con el éxito financiero, está no solo en preguntarnos quienes somos (nuestra profesión) sino, más importante, que hemos hecho y que somos capaces de hacer (nuestra ocupación). Como diría Cantinflas, ahí está el detalle…

2 comentarios

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2 Respuestas a “Tu carrera no es lo mismo que tu ocupación, al menos en Norteamérica

  1. M-L

    Tu comentario me hace sentir culpable, jeje…En algun momento me toco reclutar personal escribiendo esa clase de “filtros” en los avisos…

    • Ul

      ¡No te sientas culpable M-L! Aunque todos podemos tener diferencias de opinión sobre cual sistema de reclutamiento nos gusta más, en realidad las diferencias son culturales y es poco lo que podemos hacer para cambiar los sistemas que existen en cada país, Simplemente debemos adaptarnos lo mejor que podamos, y señalar las diferencias quizás ayude con la adaptación. ¡Gracias por tu comentario!