¿Alguna vez pensaste que ser inmigrante podía traer ventajas financieras?

Imagen tomada de: Neatoshop.com

Ser inmigrante no es fácil. No es un gran descubrimiento: de hecho, ni siquiera es un descubrimiento; cualquiera que haya decidido echar raíces en un lugar diferente geográfica y culturalmente de su lugar de origen puede dar testimonio. Hay una gran cantidad de razones: el choque cultural y mayores índices de desempleo en las comunidades inmigrantes entre muchas, muchas otras. Es muy fácil ver el vaso medio vacío.

Sin embargo, a veces nos olvidamos de que el vaso también podemos verlo como medio lleno. Es decir, las ventajas que nos da ser inmigrantes. Como siempre, he tratado de ver el tema con la lupa de las finanzas personales, y estas son algunas ideas que se me ocurren:

  • Hemos hecho muchos sacrificios para estar donde estamos: desde cruzar un desierto para enviar dinero a nuestra familia en nuestros países de origen hasta procesos migratorios que tardan años enteros, pasando por miedo, incertidumbre y ansiedad, entre otras cosas. Hemos hecho muchos sacrificios, lo cual nos hace valorar cosas que otros dan por sentado.
  • Nos enfocamos en trabajar (o estudiar): los países desarrollados ofrecen tantas oportunidades que muchos son incapaces de enfocarse en una meta. Quizás el hecho de venir de lugares donde las opciones son más limitadas nos ha ayudado a mantener el curso cuando nos proponemos algo. Adicionalmente, de donde venimos son pocos los que se pueden dar el lujo de retirarse o jubilarse: la mayoría trabaja hasta que debe dejar de hacerlo.
  • No tenemos miedo al trabajo: muchos de nosotros, incluyendo quien les escribe, prefiere tener un trabajo por debajo de nuestras expectativas a cambio de vivir con la tranquilidad y las posibilidades que son casi imposibles de conseguir en nuestros países de origen. Eso no significa que seamos conformistas, sino que no le tenemos miedo al trabajo.
  • Para nosotros, “the grass is truly greener”. En Norteamérica usan la expresión “the grass is not always greener on the other side of the fence” (el césped no siempre está más verde del otro lado de la cerca) para prevenirnos de pensar que lo que veamos desde afuera en realidad sea tan bueno como parece. Sin embargo, para muchos de nosotros las oportunidades que los países desarrollados ofrecen, a pesar de todos los retos de la actualidad, hacen que de verdad el césped se vea más verde.
  • Somos frugales – es más facil ahorrar que ganar: en una entrada anterior hablamos de por qué a veces es preferible ser frugales y ahorrar que ganar más. Como muchos de quienes inmigramos crecimos sin vehículos con cruise-control y reparamos nuestra ropa cuando se daña (en vez de tirarla y comprar algo nuevo), en general se nos hace más fácil vivir sin gastar en cosas que de verdad no hacen falta.
  • No siempre necesitamos un “upgrade”: similar al punto anterior, como nos acostumbramos a vivir con versiones más limitadas de muchas cosas (vehículos, ropa, electrónicos, etc.), y por eso muchos de nosotros podemos vivir con las versiones más funcionales de estos bienes y nos permite invertir la diferencia en usos más efectivos.
  • Nunca tomamos un No como respuesta: a veces por desconocimiento tomamos un No, pero una vez estamos al tanto de los detalles, muchas veces somos más insistentes que otras personas, porque crecimos en ambientes donde, si tu no defiendes lo tuyo, nadie lo hará por ti. También solemos negociar más.
  • Dependemos menos del crédito: aunque esto varía mucho, el hecho que sea en general más dificil acceder al crédito en nuestros países de origen hace que lo valoremos más en países desarrollados. Por ejemplo, para acceder a una hipoteca en otros países se debe tener un mayor porcentaje de inicial y los intereses generalmente son más altos. Sin embargo, también es cierto que los interses más bajos pueden hacernos más susceptibles a caer en deudas de tarjetas de crédito.
  • Estamos juntos como comunidad: aunque algunas comunidades de hispanohablantes son más unidas que otras, muchas veces simpatizamos cuando paisanos están pasando por situaciones difíciles o muy buenas. Por ejemplo, a pesar que en pocos países de Latinoamérica siguen el beisbol, a muchos les agrada que haya una gran cantidad de latinos jugando en las Grandes Ligas, así no sean de nuestros propios países de origen. Asimismo, muchas veces tendemos a preferir servicios que son ofrecidos por paisanos latinos en nuestro idioma.

Es posible que no estés de acuerdo con todos los puntos mencionados, pero seguro estás de acuerdo que hay al menos un par de razones para ver el vaso medio lleno en lugar de medio vacío. ¿Qué otras ventajas crees tenemos por el hecho de ser inmigrantes?

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