Deuda buena y deuda mala – ¿Cómo diferenciar entre ambas?

En estos días donde se escucha mucho en los medios sobre el porcentaje de deuda que tanto canadienses como estadounidenses tienen con respecto al ingreso. También se habla mucho de lo que es deuda buena y deuda mala, pero a veces puede costar diferenciar entre ambas.

Antes de seguir quisiera que te preguntaras, para cada caso de la siguiente lista, si te parece que adquirir deuda para pagar dichos gastos sería catalogado, según tu punto de vista, como deuda buena o mala:

  • Estudios universitarios
  • Renovaciones en la casa
  • Compra de un automóvil
  • Viaje de vacaciones a nuestro país de origen
  • Hipoteca
¡Más adelante veremos que tan acertado estuviste!

Deuda buena vs. deuda mala

En general, la deuda buena tiene dos características:

  • El uso del dinero es productivo, es decir, genera un retorno mayor que la inversión original.
  • Los intereses que se pagan son, en general, bajos o existen programas del gobierno para mitigar el impacto de la deuda o los intereses

Por el contrario, la deuda mala se caracteriza por ser exactamente lo opuesto, es decir:

  • El uso del dinero no es productivo, es decir, empezamos a perder valor sobre ese dinero instantáneamente
  • Los intereses que se pagan son, en general, altos o bastante altos, y hay pocas o ninguna alternativa para mitigar el impacto de la deuda o los intereses.
A veces cuesta diferenciar porque existe una combinación de estos factores (por ejemplo, uso no productivo con bajas tasas de interés) o porque no es claro si el uso es productivo o no: como somos seres humanos, nos cuesta ver objetivamente muchas decisiones financieras de tomamos en nuestras vidas.

Ejemplos de la vida real

Por supuesto que, como pocas cosas en la vida son blanco o negro, existen argumentos para justificar el tomar una deuda. Por ello, vamos a tomar de vuelta los ejemplos que mencionamos anteriormente:

  • Estudios universitarios – Veredicto: Deuda Buena. Adquirir una deuda para estudiar casi siempre es algo bueno, porque nos proporcionará conocimientos y habilidades que posteriormente adquirirán un valor monetario cuando las pongamos en práctica.
  • Renovaciones en la casa – Veredicto: ¡Depende! En la mayoría de los casos, podría considerarse una deuda para renovar como deuda buena, dado que aumenta el valor de la casa. Sin embargo, cuando se pretende hacer una renovación cuyo costo va más allá de las posibilidades, se convierte en una deuda mala, porque los intereses que se pagan en esa deuda podrían utilizarse para otros propósitos.
  • Compra de un automóvil – Veredicto: Deuda Mala. En la mayoría de los casos, particularmente con carros nuevos, al momento de salir del garage del vendedor, ya el carro pierde gran parte de su valor, y lo sigue perdiendo a medida que pasa el tiempo. Mucha gente argumenta que esta deuda es buena porque no tiene alternativas de transporte; si se fijan, esta razón no cambia el hecho que el uso no es productivo (el valor del carro baja) y que los intereses son altos (o toman varios años para pagarse). En muchos casos es necesario de tener un carro, y por ello los expertos en finanzas personales siempre recomiendan comprar con dinero propio en lugar de pagar un lease o pedir prestado. La excepción a la regla: si el autómovil se usa como medio de trabajo (vendedores que visitan clientes, entregas de mercancía, transporte privado de personas, etc.) su uso genera un valor superior a la pérdida de valor.
  • Viaje de vacaciones a nuestro país de origen – Veredicto (ya seguro adivinaron): Deuda Mala. Las deudas que se adquieren para vacacionar generalmente se pagan con tarjeta de crédito, cuyas tasas son de las más altas, y con muy contadas excepciones, escapar del invierno o ver a nuestro familiares no genera un ingreso adicional que compense los gastos.
  • Hipoteca – Veredicto: ¡Depende! En muchos casos adquirimos una hipoteca para comprar la vivienda donde pasamos la mayor parte del tiempo. Considerando que la alternativa es rentar, lo cual no genera retorno (equity), en estos casos una hipoteca es una deuda buena, en particular cuando hay incentivos fiscales para comprar (intereses deducibles en Estados Unidos, Home Buyers Plan en Canadá). Sin embargo, mucha gente adquiere una hipoteca para comprar viviendas recreacionales (Cabin, Chalet o Camp en Estados Unidos, Cottage en Canadá) las cuales solo habitan por unos días al año, y si se rentan el retorno generalmente no compensa los pagos. También cuando se compran propiedades para rentar con una hipoteca sin hacer los cálculos apropiados, es posible que se de el mismo fenómeno (por ejemplo, en muchos casos vender la vivienda principal no genera impuestos a ganancias de capital (capital gains), pero otras viviendas casi siempre pagan estos impuestos).

Siempre pueden existir situaciones personales que representen excepciones a la regla, pero para la mayoría de los casos, siempre debemos fijarnos si el uso de la deuda es productivo y los intereses que pagamos por la misma.

Y tú, ¿Qué otros ejemplos de deuda buena o mala tienes? ¿Sabes de otro ejemplo que caiga en la categoría de “Depende”?

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